jueves, 25 de febrero de 2016

Hugo Boss




No sé si hablo de ti o de tu imperio, pero sé que en los dos casos hay un escuadrón de hombres que te sigue. He pensado bastante en la herencia de la historia, una lineal contada por los vencedores, igual saliste bien librado, tú o tu marca, o tal vez solo tu marca. ¿Por qué juzgar el uso de judíos en tus fábricas? La inhumanidad hecha materia, los 180 hombres que vestían a sus propios enemigos, a sus propios violadores, a los generales que decidían por el futuro de su raza. Esvásticas contra estrellas. Y tú, Ferdinand, con tu bigote negro y grandes entradas saliste victorioso, traduciendo los trajes sastres en estilo, perfecto corte para hombres casi perfectos. En últimas, la búsqueda de la pureza nos sigue persiguiendo y aún hay esclavos en las fábricas.

No hay comentarios:

Publicar un comentario